El asedio a las ciudades
Para atacar al ejército enemigo y asediar sus ciudades, los romanos emplearon artilugios o máquinas de guerra:
- Torres de madera--> más altas que las murallas que rodeaban la ciudad sitiada, desde las que disparaban al enemigo.
- Ballestas y catapultas--> que servían para arrojar flechas, piedras, barriles incendiarios, etc.
- Arietes--> eran una especie de vigas muy pesadas con las que se golpeaba la puerta de la ciudad hasta conseguir abrir brecha.
Después, los soldados penetraban en la ciudad asediada en formación compacta, avanzaban pegados y se cubrían unos a otros solapando sus escudos y dando la sensación de ser cada uno de ellos la escama del caparazón de una tortuga.

